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tango

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Originally Published on 12-NOV-1959

lunes, noviembre 06, 2006

 
Hace tiempo que este blog (no puedo -ni quiero- dejar de caer en la misma secuencia de pensamientos, parcialmente autoimpuesto miniguión idiota que indica pensar: ¡qué palabra fea, "blog"! y en seguida perderse (no perderse, sino simplemente atisbar un camino que se pierde en un bosque pluriforme de pensamientos sugeridos y aplastados a medias por la pereza), en La Pregunta, ¿pueden ser feas las palabras? La cualidad última de la estética propia.

Nube tras nube
de fuego subterráneo.
Nubes exterminadoras
De odio y abstracciones.


Pero, abrazando el circunloquio (a la vez que envidiando la capacidad de varios -Rodia, un suponer- de catalizar el aburrimiento en letras, cuando parece tanto más natural hacerlo hacia la nada), y -en la misma dirección- evitando cualquier pronunciamiento real, decir que ¡que gran problema, lo ya dicho! Otra razón que evita escribir.

Y nosotros los que vivimos, todavía respiramos
Recordando otra vida.
Pero ésta es nuestra vida:
Estroncio y disgusto.

Östen Sjöstrand - Nube tras nube - I namnlösheten).

Hace tiempo que este blog, decía, pasa por un hiato considerable. Sortearlo es una intención no del todo cierta, al menos no más que en rescatar lo ya dicho -por otros, claro-, citarlo sabiéndolo valioso. Y ¡qué hijo de puta! "estroncio y disgusto".

Estroncio.

(De estronciana).

1. m. Elemento químico de núm. atóm. 38. Metal abundante en la corteza terrestre, se encuentra en forma de carbonato en la estroncianita y como sulfato en la celestina. De color blanco brillante, es blando y se oxida con facilidad. Sus derivados se usan en pirotecnia para dar color rojo, y en las industrias cerámica y del vidrio. Su isotopo radiactivo, estroncio 90, es el más radiotóxico de los productos de fisión, por su fácil incorporación a la cadena alimentaria. (Símb. Sr).

Estroncio y disgusto.

Sin profundizar en un análisis que me es ajeno e insoportable sin cerveza (u otro alcohol, pero últimamente -a pesar de la profundamente detestable, horrorosa, negación de tamaña palabra: "cerveza", de la producción nacional- es la bebida que más me acopaña), la recontextualización a la que obliga la mención al elemento químico de número atómico 38.

Algo similar a lo que ocurre con el disquito ese de Rita Lee: no es realmente que sea tan espantoso, sino que la pasteurización-supermercados-maestras de escuela que Ms. Lee perpetra, debería ser crimen penado por la ley.


"Pensó con asombro en la inutilidad biológica del dolor y del miedo, en la traición del cuerpo humano, que siempre se inmoviliza en el momento exacto en que es necesario realizar algún esfuerzo especial. [...] Le sorprendió que en los momentos de crisis no estemos luchando nunca contra un enemigo externo, sino siempre contra nuestro propio cuerpo. Incluso ahora, a pesar de la ginebra, la sorda molestia de su vientre le impedía pensar ordenadamente. Y lo mismo ocurre en todas las situaciones aparentemente heroicas o trágicas. En el campo de batalla, en la cámara de las torturas, en un barco que naufraga, se olvida siempre por qué se debate uno, ya que el cuerpo acaba llenando el universo, e incluso cuando estamos paralizados por el miedo o chillando de dolor, la vida es una lucha de cada momento contra el hambre, el frío o el insomnio, contra un estómago dolorido o un dolor de muelas."

Orwell - 1984.

Eso.

 

amor..

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