martes, julio 29, 2008
Estar de viaje sin cámara de fotos es tener un recordatorio permanente de lo mala que es mi memoria.
Pensando en comprar una, fui a Funan DigitaLife, just to find out que es carísimo, por lo que no compré nada.
Hoy fui a Sim Lim Square y tuve el siguiente diálogo (in english)
- estoy buscando la cámara tal.
- ¿ésta?
- sí, cuánto.
- 605 SGD.
- ah, ok, (pongo cara de que me voy, y se la devuelvo)
- ¡500 SGD!
- ¿viene con memoria?
- sí, 4 gb...
- ok, bueno, veo.
- ¡400 SGD!
- mmmno...
- ¡300 SGD, para vos, 300 SGD!
Y no la compré.
Pensando en comprar una, fui a Funan DigitaLife, just to find out que es carísimo, por lo que no compré nada.
Hoy fui a Sim Lim Square y tuve el siguiente diálogo (in english)
- estoy buscando la cámara tal.
- ¿ésta?
- sí, cuánto.
- 605 SGD.
- ah, ok, (pongo cara de que me voy, y se la devuelvo)
- ¡500 SGD!
- ¿viene con memoria?
- sí, 4 gb...
- ok, bueno, veo.
- ¡400 SGD!
- mmmno...
- ¡300 SGD, para vos, 300 SGD!
Y no la compré.
lunes, julio 28, 2008
Singapore is on the hunt for a serial cat killer who has slaughtered at least 20 felines in the past two weeks. The cats were found dumped in bushes and drains, with their throats slit.
Sep 7, 2006
Sep 7, 2006
isea blog, hasta salí en una foto... pero de espaldas, y sólo la zabiola. Too bad.
sábado, julio 26, 2008
i'm 31 too.
This tongueless, toothless instrument, without larynx or pharynx, dumb, voiceless matter, nevertheless mimics your tones, speaks with your voice, utters your words, and centuries after you have crumbled into dust will repeat again and again, to a generation that could never know you, every idle thought, every fond fancy, every vain word that you choose to whisper against this thin iron diaphragm.
Thomas Edison to the Washington Post, April 19, 1878, p. 1
Thomas Edison to the Washington Post, April 19, 1878, p. 1
my name is lag, jet lag.
Tengo sueño, permanentemente.
A veces mucho, a veces muchísimo.
A veces mucho, a veces muchísimo.
miércoles, julio 23, 2008
Washington, D.C.
botón: Did you hear me talking over there, sir?
yo: er... no.
botón: all right, we will be having some trainers training dogs, please don't get scared, they will come around, sniff, do their stuff, just keep calm. Thanks.
yo: er... no.
botón: all right, we will be having some trainers training dogs, please don't get scared, they will come around, sniff, do their stuff, just keep calm. Thanks.
18:11. Aeropuerto de Ezeiza.
Esperando embarcar (enavionar, debería ser), hacia Washington, DC.
Hay que luchar por convertir a la gente en sujetos de la tecnología. Luchar por permitir no ser sólo sus objetos. Todo el mundo (oh, panóptico) tiene acceso a cámaras de video: basta pasar por una esquina transitada de un barrio de clase media o alta para ser filmado.
¿Y a quién pertenecen esos datos?
Hace un tiempo en una charla (excelente, by the way), de un investigadorote de MSR, el tipo se preguntaba a quién pertenecían, por ejemplo, los datos sobre la ubicación geográfica de sus usuarios que las compañías de telefonía celular recogen.
Y yo sólo pensaba que quiero esos datos, y hacer dibujitos. ¿Amoral quién?
Hacer dibujitos a partir de datos (visualizar la información, en una perversión direccional es como se dice en el absurdo argot) es una obsesión compartida por la mayoría de los new media artists. Es notable como la noria impiadosa matriza la producción... y de Platón hasta la fecha venimos dándole cuerda al problema de la representación.
Único tema, parece.
Estar en un aeropuerto y estar en tránsito (transitandonós, diría Carlos Alberto), siempre me produce una sensación particular, como de desarraigo. Uno está en el aeropuerto y es más nada que habitualmente. Claro, sí, lo sé, mi negro, siempre somos nada, ¡qué nada somos! de un polvo venimos y al polvo... pero uno es una nada arraigada, enmarcada, contextualizada en una nada-ciudad, una nada-país, haciendo una nada-nada todos los días y convenciéndose asidua, laboriosa, constante y casi imperceptiblemente de que el contexto otorga validez. Raison d'être. Falacia habitual, no te estoy despertando mucho, ¿no?
Pero estando en tránsito uno pierde el contexto, no es locatario, pero tampoco es turista, no es más que una sombra explícitamente pasajera en la vida de la gente que hace su nada-nada en el aeropuerto.
La otra, única, vez que hice un stopover en Washington (same flight, UA 846) conocí a Hugo van Saase, y fuimos a conocer el Capitolio, la NGA y la casa blanca (the president was not at home).
100 uruguayan pesos la cervecita de 333 ml. La puta, che. Mozo, otra.
Hay un puestito de telefónica que te vende dos horas de internet wifi a 200 pé uruguayos. Pero además hay internet gratis en la vuelta....
Esperando embarcar (enavionar, debería ser), hacia Washington, DC.
Hay que luchar por convertir a la gente en sujetos de la tecnología. Luchar por permitir no ser sólo sus objetos. Todo el mundo (oh, panóptico) tiene acceso a cámaras de video: basta pasar por una esquina transitada de un barrio de clase media o alta para ser filmado.
¿Y a quién pertenecen esos datos?
Hace un tiempo en una charla (excelente, by the way), de un investigadorote de MSR, el tipo se preguntaba a quién pertenecían, por ejemplo, los datos sobre la ubicación geográfica de sus usuarios que las compañías de telefonía celular recogen.
Y yo sólo pensaba que quiero esos datos, y hacer dibujitos. ¿Amoral quién?
Hacer dibujitos a partir de datos (visualizar la información, en una perversión direccional es como se dice en el absurdo argot) es una obsesión compartida por la mayoría de los new media artists. Es notable como la noria impiadosa matriza la producción... y de Platón hasta la fecha venimos dándole cuerda al problema de la representación.
Único tema, parece.
Estar en un aeropuerto y estar en tránsito (transitandonós, diría Carlos Alberto), siempre me produce una sensación particular, como de desarraigo. Uno está en el aeropuerto y es más nada que habitualmente. Claro, sí, lo sé, mi negro, siempre somos nada, ¡qué nada somos! de un polvo venimos y al polvo... pero uno es una nada arraigada, enmarcada, contextualizada en una nada-ciudad, una nada-país, haciendo una nada-nada todos los días y convenciéndose asidua, laboriosa, constante y casi imperceptiblemente de que el contexto otorga validez. Raison d'être. Falacia habitual, no te estoy despertando mucho, ¿no?
Pero estando en tránsito uno pierde el contexto, no es locatario, pero tampoco es turista, no es más que una sombra explícitamente pasajera en la vida de la gente que hace su nada-nada en el aeropuerto.
La otra, única, vez que hice un stopover en Washington (same flight, UA 846) conocí a Hugo van Saase, y fuimos a conocer el Capitolio, la NGA y la casa blanca (the president was not at home).
100 uruguayan pesos la cervecita de 333 ml. La puta, che. Mozo, otra.
Hay un puestito de telefónica que te vende dos horas de internet wifi a 200 pé uruguayos. Pero además hay internet gratis en la vuelta....
lunes, julio 14, 2008
vuelavuela - report
Dentro de una semana arranco para Singapur (48 horas de viaje), para asistir al ISEA
El 2 de agosto voy de Singapur a Japón, y me quedo hasta el 16.
¿comentarios, sugerencias?
El 2 de agosto voy de Singapur a Japón, y me quedo hasta el 16.
¿comentarios, sugerencias?
domingo, julio 06, 2008
No se trata, pues, de apego reaccionario y sentimental a técnicas superadas, no; se trata de no caer en la otra actitud, aún más sentimental, de la adoración de la riqueza y la eficacia mecánica de los países desarrollados. Porque es muy fácil caer en estas admiraciones sin sentido: recuerdo la fruición casi religiosa con que un amigo arquitecto me describía una fachada que había visto en Alemania, de 100 m de largo, con cristales ahumados, con el perfil de sostén detrás, en los que no se veía "ni una junta, de modo que parecía un solo cristal sin herrería". Esto lo producía una embriaguez casi religiosa, por un hecho de escaso valor, sin dificultad técnica verdadera y sin significación como hecho artístico.
Contra esta seducción del poder, la riqueza y la eficiencia sin contenido, debemos reaccionar. Creo que ese riesgo ya es menos grave, en este momento de la historia de nuestros países, que han adquirido una conciencia política que no tenían, de lo que significa la explotación del mundo que hacen los poderosos. Debemos salir del subdesarrollo, pero de una manera humana y nuestra, sin copiar ni los procesos, ni las técnicas, mas que cuando nos sea absolutamente indispensable, por urgencias ilevantables. La actitud primaria debe ser repensarlo todo. Por eso creo que, contrariamente a lo que se suele creer, es fundamental la investigación y la meditación personal sobre los fundamentos de todas las cosas. Si queremos formar ingenieros, no debemos formar jóvenes que manejen tablas y manuales de los que desconocen el fundamento, sino al contrario, darles una base sólida en esos fundamentos científicos de su carrera, y, además, mediante cursos de proyecto o taller, enseñarles a usar esos fundamentos.
Incluso políticamente, es ésta la única manera de asegurar esa independencia de las naciones pobres, que es quizá el más gigantesco hecho político de nuestro tiempo.
Eladio Dieste
Contra esta seducción del poder, la riqueza y la eficiencia sin contenido, debemos reaccionar. Creo que ese riesgo ya es menos grave, en este momento de la historia de nuestros países, que han adquirido una conciencia política que no tenían, de lo que significa la explotación del mundo que hacen los poderosos. Debemos salir del subdesarrollo, pero de una manera humana y nuestra, sin copiar ni los procesos, ni las técnicas, mas que cuando nos sea absolutamente indispensable, por urgencias ilevantables. La actitud primaria debe ser repensarlo todo. Por eso creo que, contrariamente a lo que se suele creer, es fundamental la investigación y la meditación personal sobre los fundamentos de todas las cosas. Si queremos formar ingenieros, no debemos formar jóvenes que manejen tablas y manuales de los que desconocen el fundamento, sino al contrario, darles una base sólida en esos fundamentos científicos de su carrera, y, además, mediante cursos de proyecto o taller, enseñarles a usar esos fundamentos.
Incluso políticamente, es ésta la única manera de asegurar esa independencia de las naciones pobres, que es quizá el más gigantesco hecho político de nuestro tiempo.
Eladio Dieste