sábado, enero 31, 2009
Mi amigo, el turco, sacó un disco y puso un myspace.
viernes, enero 30, 2009
martes, enero 27, 2009
Cuarteto Ricacosa
jueves, enero 22, 2009
Perfil
Podeti
Una de las palabras inventadas por los norteamericanos más o menos en boga últimamente es “Guilty Pleasure”, es decir “Placer Culpable” (lo que antes se conocía como un “pecadillo”). La gente no lo usa para decir, ponele, que le gusta salir a punguear, o que orina el café de la oficina, o atropella gatos como “hobby”. No; Quien habla de “Guilty Pleasure” nos quiere contar –haciéndose el avergonzado- que le gusta escuchar al Paz Martínez o que ve telenovelas brasileras. He escuchado hablar de este concepto incluso en uno de esos rankings del canal “E! Entertainment”, más precisamente un ranking de “Guilty Pleasures”, y paradójicamente en un canal que la gente confiesa ver como “Guilty Pleasure”.
Este concepto no sólo es MENTIRA sino que es una de las COMPONENDAS más TRAMPOSAS que el ser humano ha inventado en la historia de la cultura. Se trata del viejo truco de ponerse por encima de las propias acciones. Este mecanismo es usado frecuentemente para ponerse por encima de las propias ocupaciones (“Trabajo de escritor de jingles, pero en realidad soy compositor de música dodecafónica”) o incluso de todo el propio estilo de vida (“Es cierto que soy gerente de una multinacional, que juego al golf todos los días con Santiago Soldati y que tengo una casa de siete ambientes en el country Los Chabrolarbos, pero en el fondo siempre fui un rebelde”).
Este concepto no sólo es MENTIRA sino que es una de las COMPONENDAS más TRAMPOSAS que el ser humano ha inventado en la historia de la cultura. Se trata del viejo truco de ponerse por encima de las propias acciones. Este mecanismo es usado frecuentemente para ponerse por encima de las propias ocupaciones (“Trabajo de escritor de jingles, pero en realidad soy compositor de música dodecafónica”) o incluso de todo el propio estilo de vida (“Es cierto que soy gerente de una multinacional, que juego al golf todos los días con Santiago Soldati y que tengo una casa de siete ambientes en el country Los Chabrolarbos, pero en el fondo siempre fui un rebelde”).
miércoles, enero 21, 2009
martes, enero 20, 2009
A mí me preocupa la inclusión -y muchas veces, la falta- de herramientas de expresión formales en el lenguaje cotidiano, coloquial o prosaico.
Si bien es posible trasladar al lenguaje habitual expresiones formales (matemáticas o algorítmicas o químicas o lo que sea), no es sólo la pérdida de concisión lo que molesta, sino una cierta cualidad estética que hace a las formas de razonamiento (de modelado, de encare) de la temática descrita.
Y a veces pienso que la traducción de la tecnología a formas comprensibles por el vulgo (algo así como la razón de ser del diseño, según la Antonelli del MoMA) opera de forma reduccionista ya que ésta -y cualquier- traducción cambia de sistema referencial, ontológico, dejando de lado "un algo" que, al carecer de correlato en el lenguaje destino, resulta -en el mejor de los casos- muy difícil de definir.
Esto se enraíza, claro, con la eterna discusión de la inserción de la construcción tecnológica en la producción del arte, pero -desidia- a mí no me interesa la discusión de dónde está el centro de interés personal, mientras que sí lo hace la discusión (cuasi lacaniana) del lenguaje y los masajes.
Si bien es posible trasladar al lenguaje habitual expresiones formales (matemáticas o algorítmicas o químicas o lo que sea), no es sólo la pérdida de concisión lo que molesta, sino una cierta cualidad estética que hace a las formas de razonamiento (de modelado, de encare) de la temática descrita.
Y a veces pienso que la traducción de la tecnología a formas comprensibles por el vulgo (algo así como la razón de ser del diseño, según la Antonelli del MoMA) opera de forma reduccionista ya que ésta -y cualquier- traducción cambia de sistema referencial, ontológico, dejando de lado "un algo" que, al carecer de correlato en el lenguaje destino, resulta -en el mejor de los casos- muy difícil de definir.
Esto se enraíza, claro, con la eterna discusión de la inserción de la construcción tecnológica en la producción del arte, pero -desidia- a mí no me interesa la discusión de dónde está el centro de interés personal, mientras que sí lo hace la discusión (cuasi lacaniana) del lenguaje y los masajes.
lunes, enero 19, 2009
yummy
The world whizzes by us. Computers move information around faster than our brains can comprehend. Around you, cars are buzzing and planes are flying and information is zooming painless through and around you. Deadlines loom and stress levels rise and worries build and . . . stop.
It's time for your yerba mate.
And everything else can wait.
It's time for your yerba mate.
And everything else can wait.


